
En un reciente articulo de Daily Dad, Ryan Holiday comparte una historia donde un padre de familia estaba mortificado al notar que su hijo estaba aterrorizado con él.
Una situación que he vivido personalmente no solo como padre, sino como profesor también.
La verdad es que un estudiante es un estudiante (independientemente de su edad) y siempre existe un balance de poder entre el profesor y el estudiante (como el padre con su hijo)… aunque no es lo que uno busca.
Por esa razón, el mensaje de Ryan Holiday es muy importante: hay que recordar cómo ellos se sienten y mantener ese sentimiento en la mente al interactuar con ellos y adaptar su comportamiento para que esos estudiantes no nos suban en un pedestal que no nos merecemos.
No es suficiente decir “‘no me teman” – o algo del estilo – hay que actuar de manera que haya un respeto mutuo y a la larga, esa pedestal en el cual nos suben será merecido o mejor aún (en mi opinión) se derrumba y nos ven por lo que somos: personas en el mismo camino de descubrirse con un poco más de experiencia que ellos.
Osu / 押忍


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